Se trata de un objetivo equilibrado en todos los aspectos: calidad, precio e incluso tamaño y peso, algo que lo convierte en una de las mejores elecciones dentro de la gama de teleobjetivos no profesionales.

Una de las opciones que nos ofrece la marca Canon para realizar grandes aproximaciones es el sucesor del famoso EF 70-300MM IS USM: el Canon EF 70-300mm f4-5.6 IS II USM, un polivalente teleobjetivo de amplio rango focal ideal para múltiples situaciones: deportes y acción de exteriores, naturaleza, viajes, retrato, etc. tanto para cámaras APS-C (Advanced Photo System type C) como para full frame.

Características

  • Para usuarios de máquinas Canon: formato completo y APS-C.
  • Incorpora un potente estabilizador de imagen IS (Image Stabilizer). Éste estabilizador de imagen incorporado nos ofrece hasta 4 pasos en velocidad, algo que puede salvarnos más de una imagen en tomas en las que dependemos de nuestro pulso. Ésta opción es muy útil en teleobjetivos ya que, en las focales más largas (200-300mm), cada pequeño movimiento de la cámara es un terremoto que se traduce en trepidaciones en las fotos.
  • Lente UD (Ultra-Low Dispersion). Éste elemento, propio de la gama profesional, es esencial para evitar las aberraciones cromáticas que se producen en los objetivos ópticos, especialmente en los teleobjetivos.
  • Incorpora un motor de enfoque paso a paso nano USM (UltraSonic Motor). Los objetivos EF equipados con nano USM son más rápidos, silenciosos y precisos en operaciones de autofoco, y consumen menos energía que los motores convencionales.
  • Revestimiento Súper Spectra que minimiza las luces parásitas y el velo óptico (mejorando el equilibrio de color y el contraste) y reduce la distorsión.
  • Acabado de plástico de alta calidad, chasis de plástico termoestable y bayoneta de aluminio anodizado.
  • Construcción del objetivo: 17 elementos en 12 grupos.
  • Dispone de una distancia mínima de enfoque de 1,2 metros.
  • Diafragma de 9 hojas.
  • Ligero para tratarse de un teleobjetivo: 710 gramos.
  • Dispone de botón de bloqueo del zoom para evitar que se despliegue si el objetivo queda boca abajo.
  • Apertura máxima de f/4 a 70 y f/5.6 a 300. Apertura mínima de f/32 a 70 y f/45 a 300.

Fotografías de muestra cortesía de © Jordi Mestrich.

Canon EOS 6D, 160mm, 1/180, f/5.6, ISO 400

Canon EOS 6D, 300mm, 1/250, f/5.6, ISO 400

Principales novedades respecto a la primera generación:

  • Mejor construcción.
  • Motor nano USM. El motor USM micro de la anterior generación era más ruidoso y menos preciso que el nuevo nano USM. Ésta reciente innovación de Canon combina la velocidad del motor USM de tipo anillo con el silencio y la suavidad de un STM, haciéndolo idóneo para captar sujetos en rápido movimiento y vídeos donde el silencio y el enfoque se vuelven características vitales.
  • Rendimiento óptico y diseño mejorados. La nueva generación mejora todavía más la ya notable calidad de imagen del anterior modelo a la vez que presenta un diseño mucho más minimalista, sin botones abultados que sobresalgan del objetivo (algo que sí le ocurre al IS USM).
  • Podemos acercarnos 30cm más a los sujetos. Su antecesor permitía una distancia de enfoque mínima de 1,50m, siendo la del IS II de 1,20m. Esos 30cm nos van a venir bien si estamos realizando aumentos de detalles en elementos cercanos.
  • Innovadora pantalla en el objetivo. Una pantalla electrónica de información en el objetivo que nos proporciona información sobre el disparo en tiempo real. Ésta opción es muy práctica para fotógrafos avanzados ya que podemos ver la escala de profundidades de campo a varias aberturas, si existe trepidación, la distancia de enfoque y la longitud focal.
  • Una hoja más en el diafragma contribuye a suavizar todavía más el fondo.
  • El estabilizador se activa al máximo al encenderlo. El anterior modelo permitía utilizar dos intensidades de estabilizador. La nueva generación activa al máximo el estabilizador con un solo clic gracias a la mejora de la eficiencia energética que reduce el consumo de la batería.

Canon EOS 6D, 300mm, 1/500, f/5.6, ISO 100

Puntos a favor

  • Relación calidad-precio. Por su precio de venta, se trata de un teleobjetivo casi imprescindible para todo tipo de fotógrafos no profesionales, incluso para los más avanzados.
  • Muy buena nitidez de imagen.
  • Longitud focal elevada. Pocos teleobjetivos ofrecen tanta longitud focal, de 70 a 300mm, manteniendo la calidad de imagen en cualquiera de ellas.
  • El estabilizador ayuda. Aunque sabemos que sin trípode uno siempre se la juega en según qué condiciones, el hecho de disponer de un estabilizador va a darnos algo de margen para asegurar nuestras tomas a pulso.
  • Calidad de imagen constante. Incluso a 300mm, la calidad de imagen sigue siendo óptima, algo que a partir de los 150mm suele decaer en el resto de teleobjetivos.
  • Polivalente en todos los sentidos. Un teleobjetivo compatible tanto para cámaras APS-C como para full frame.
  • Práctico. Ligero y compacto, es capaz de casi duplicar su longitud a 300mm, algo que vamos a agradecer cada vez que hagamos el equipaje.

Puntos mejorables

  • Luminosidad algo baja. Es difícil encontrar un teleobjetivo de estas prestaciones, compacto, ligero, de precio contenido y pedirle además la luminosidad de la gama profesional (algo que haría que su precio subiera exponencialmente).
  • Velocidad de enfoque. El rendimiento del motor nano USM, aunque mejorado respecto al de la anterior generación y más silencioso que en gamas inferiores, es algo más flojo que los de gama profesional. Encontraremos algunas limitaciones en escenas deportivas o de mucha acción.

Otras opciones de teleobjetivos:

 

Canon EF-S 55-250mm f/4-5.6 IS STM: De un precio mucho más asequible (menos de la mitad), aunque solo compatible con cámaras de sensor APS-C. También cuenta con estabilizador y aunque su construcción es más sencilla y peor su enfoque, la calidad de imagen es bastante buena. Ver ofertas aquí.

Canon EF 70-200mm f/4L IS USM: Mayor luminosidad y más velocidad de enfoque aunque menor longitud focal. Aunque supone un salto a la gama profesional, también implica mayor peso y mayor tamaño, además de estar incrementando notablemente el precio. Ver ofertas aquí.

Conclusiones

Los teleobjetivos del característico color blanco de la gama L de Canon dominan el mercado con orgullo al fabricar objetivos luminosos con motores silencioso y veloces (no hay más que fijarse en los objetivos de los fotógrafos que cubren los partidos de fútbol). Sin embargo su presencia es llamativa, pesada y de presupuestos elevados.

Si lo que queremos es aproximación con calidad de imagen el Canon EF 70-300mm f4-5.6 IS II USM es nuestra mejor opción y su relación calidad/precio sigue siendo excelente.