Con una calidad óptica excelente, una elevada longitud focal y a un precio económico tenemos entre las manos a un atractivo y casi imprescindible compañero de viaje.

Uno de los saltos importantes que podemos realizar en nuestro equipo para cámaras APS-C es el teleobjetivo Canon EF-S 55-250mm f4-5.6 IS STM ideal para llevar como complemento del 18-55 que suele venir de serie en la mayoría de cámaras con sensor APS-C de Canon. Con él podremos realizar las deseadas aproximaciones a objetos lejanos, deleitarnos con detalles o retratar y además sin llamar la atención.

Características

  • Para usuarios de máquinas Canon APS-C.
  • Diseño minimalista y sencilo.
  • Incorpora un potente estabilizador de imagen IS (Image Stabilizer). Éste estabilizador de imagen incorporado nos ofrece hasta 3,5 pasos en velocidad, algo que puede salvarnos más de una imagen en tomas en las que dependemos de nuestro pulso. Ésta opción es muy útil en teleobjetivos ya que, en las focales más largas, cada pequeño movimiento de la cámara es un terremoto que se traduce en trepidaciones en las fotos. Sin embargo, ésta estabilización extra no sale gratis y su uso (algo que podemos desactivar) va a comportar un mayor consumo de la batería de nuestra cámara.
  • Incorpora un motor de pasos STM (Stepper Motor) enfoque continuo, fluido y silencioso al grabar vídeo con las EOS y un AF rápido y preciso al hacer fotografías. El enfoque STM es tan silencioso que el micrófono de la cámara no lo recoge, lo que deja la banda sonora del vídeo libre de distracciones no deseadas.
  • Lente UD (Ultra-Low Dispersion). Éste elemento, propio de la gama profesional, es esencial para evitar las aberraciones cromáticas que se producen en los objetivos ópticos, especialmente en los teleobjetivos.
  • Revestimiento Súper Spectra que minimiza las luces parásitas y el velo óptico (mejorando el equilibrio de color y el contraste) y reduce la distorsión.
  • Acabado de plástico y chasis de plástico termoestable.
  • Construcción del objetivo: 15 elementos en 12 grupos.
  • Dispone de una distancia mínima de enfoque de 85 cm.
  • Diafragma de 7 hojas.
  • Muy ligero para tratarse de un teleobjetivo: 375 gramos.
  • Apertura máxima de f/4 a 55 y f/5.6 a 250. Apertura mínima de f/22 a 55 y f/32 a 300.
  • No compatible con teleconvertidores.

Fotografías de muestra cortesía de © Jordi Mestrich.

Canon EOS 700D, 200mm, 1/250, f/5.6, ISO 200

Puntos a favor

  • Muy económico. Por su precio de venta, se trata de un auténtico chollo, casi imprescindible para las Canon con sensor APS-C.
  • Excelente nitidez de la imagen.
  • Longitud focal elevada. Pocos teleobjetivos ofrecen tanta longitud focal, de 55 a 250mm, manteniendo la calidad de imagen en cualquiera de ellas.
  • El estabilizador ayuda. Aunque sabemos que sin trípode uno siempre se la juega en según qué condiciones, el hecho de disponer de un estabilizador va a darnos algo de margen para asegurar nuestras tomas a pulso.
  • Calidad de imagen constante. Incluso a 250mm, la calidad de imagen sigue siendo óptima, algo que a partir de los 150mm suele decaer en el resto de teleobjetivos.
  • Práctico. Ligero y compacto, algo que vamos a agradecer cada vez que hagamos el equipaje.

Puntos mejorables

  • Aunque su construcción es correcta se percibe algo pobre debido a su acabado de plástico y a su poco peso.
  • Luminosidad algo baja. Es difícil encontrar un teleobjetivo de estas prestaciones, compacto, ligero y por éste precio sin que la luminosidad se resienta.
  • Parasol no incorporado.

Otras opciones de teleobjetivos:

 

Canon EF 70-300mm f/4-5.6 IS II USM: En una gama superior, y todavía con una mayor longitud focal, encontramos éste nuevo teleobjetivo aunque también deberemos pagar bastante más. Compatible también con cámaras full frame, incorpora una pantalla electrónica de información en el objetivo que nos proporciona información sobre el disparo en tiempo real. Ésta opción es muy práctica para fotógrafos avanzados ya que podemos ver la escala de profundidades de campo a varias aberturas, si existe trepidación, la distancia de enfoque y la longitud focal. Aunque su precio es más elevado, sigue siendo totalmente equilibrado. Ver ofertas aquí.

Conclusiones

El Canon EF-S 55-250mm f4-5.6 IS STM cumple de forma poética con aquella relación calidad/precio que siempre buscamos en Locos por la Imagen. Si no somos fotógrafos profesionales éste teleobjetivo nos va a dar mucho más que buen juego.

Aunque, evidentemente, no podemos pedirle a un teleobjetivo que nos haga de gran angular podríamos llegar a considerar éste objetivo ideal para un uso genérico gracias a su ya mencionada longitud focal, (casi como un todoterreno) ideal para viajes y naturaleza.

En determinadas situaciones un trípode nos resta agilidad cómo fotógrafos y subir la ISO puede arruinarnos la foto según sea la capacidad de nuestra cámara, algo que el estabilizador que lleva incorporado nos ayuda a controlar.

Si nuestra intención es usarlo para fotografiar escenas de acción o deportes de altas velocidades nos encontraremos algo limitados debido a su baja luminosidad, especialmente en interiores donde vamos a notar falta de precisión en el enfoque. Sin embargo, en el resto de situaciones nos va a parecer una auténtica joya.

Para aquellos fotógrafos avanzados y amateurs que desean compaginar su afición con otras tareas (como por ejemplo las vacaciones) el hecho de que éste sea un teleobjetivo tan compacto y ligero les va a facilitar muchísimo la vida.

Sin duda se trata de una auténtica ganga.