La curiosidad por la fotografía puede llegarnos por el deseo de inmortalizar eventos familiares, porque se va a realizar un viaje, porque hemos visto alguna fotografía que nos ha gustado y queremos intentar reproducir nosotros o simplemente para tener un mayor control de aquello que queremos realizar.

Suele ocurrir a la vez que nos empieza a picar el gusanillo sobre la técnica fotográfica y empezamos a escuchar un conjunto de nuevos conceptos: modo manual, profundidad de campo, apertura del diafragma, velocidad de obturación, ISO, regla de las equivalencias, el histograma, la hiperfocal, las claves altas y bajas, la temperatura de color, los formatos raw, los tipos de objetivos, etc.

En definitiva: un nuevo Mundo se abre a nuestros pies.

El salto de una cámara compacta a una réflex suele ser un salto al vacío debido a la gran cantidad de ofertas y presupuestos que existen en el mercado. En cualquier caso lo recomendable es formarse y nunca dejar de hacerlo, algo que nos permitirá siempre tener un criterio de compra más acertado en función de lo que queremos realizar.

Una buena compañera para ayudarnos a dar ese salto de forma segura es la Nikon D3300 ya que, como veremos, se trata de una cámara perfecta para iniciarse y fácil de usar pero con unas prestaciones que harán que podamos sacarle partido durante mucho tiempo y por un presupuesto bastante ajustado.

Características

  • Pequeña y ligera: 124 x 98 x 75,5 mm y 410 gramos (sin batería ni tarjeta).
  • Sensor CMOS DX de 24,2 megapíxeles.
  • Objetivo del kit: AF-S DX Nikkor 18-55 mm f/3.5-5.6G VR II.
  • Procesador de imagen Expeed 4: permite disparar en ráfagas de hasta 5 fotografías por segundo.
  • Visor óptico: cobertura del encuadre del 95% y 0,85 aumentos.
  • Pantalla LCD: 3 pulgadas y 921.000 puntos.
  • Sensibilidad ISO: Ajustable entre ISO 100 y 12.800 (ampliable hasta ISO 25.600).
  • Enfoque automático: 11 puntos (sensor en cruz en la parte central).
  • Sensor de medición RGB de 420 píxeles.
  • Grabación de vídeo: Full HD de hasta 60 frames por segundo.
  • 6 modos de escena y 13 efectos para fotografía y vídeo.
  • Micrófono estéreo incorporado en el cuerpo de la cámara.
  • Duración de la batería: 550 fotografías aproximadamente.
  • Posibilidad de conectarla a Wifi mediante un adaptador externo (WU-1) y controlar la cámara desde un Smartphone o Tablet.

Imágenes de muestra

Puntos a favor

  • Menos es más. A diferencia de modelos anteriores, la D3300 ha eliminado el filtro de paso bajo OLPF (Optical Low Pass Filter), un filtro que desenfocaba ligeramente elementos repetitivos que pudieran confundir al sensor, haciendo perder calidad en la globalidad de la imagen. El rendimiento global de la cámara y del sensor se han mejorado para poder eliminarlo (algo que ya ocurría en cámaras de gama profesional).
  • Objetivo nítido. El objetivo 18-55mm que nos viene por defecto con la cámara se ha reducido de tamaño y sin embargo sorprende la nitidez y detalle que nos puede ofrecer.
  • Video FULL HD. Que se llegue a los 1080p en vídeo y que además se pueda llegar a los 60 frames por segundo es una mejora destacable. La cámara lleva un micrófono incorporado pero se puede conectar un micrófono externo para mejorar la calidad de grabación de sonido.
  • Procesador potente. El procesador que tiene incorporado ofrece una gran velocidad equivalente a muchas cámaras profesionales pudiendo realizar ráfagas de hasta 5 disparos por segundo. Destaca también el nivel de detalle y nitidez que ofrece, algo que nos permitirá trabajar con una ISO más elevada.
  • Modo guía. La cámara dispone de un software y un menú que nos acompaña y ayuda en la toma de fotografías, algo que puede ayudar mucho a los principiantes.
  • Divertida. Aunque no sea una mejora fotográfica, los 14 efectos que lleva incorporados pueden tener su gracia en determinadas situaciones. Destaca el modo panorámico que permite hacer fotografías panorámicas sin depender de un ordenador.

Puntos mejorables

  • La grabación de sonido en video es mejorable, sin embargo es algo fácilmente solventable con un micrófono externo, algo que siempre mejorará dramáticamente nuestro sonido (incluso en las cámaras profesionales).
  • Carencia de wifi. Del mismo modo, el wifi no viene incorporado de serie. Deberemos conectar un adaptador para usarlo.

Cámaras similares

Si comparamos la Nikon D3300 con una réflex de gama equivalente de su eterno rival y a un precio parecido, como podría ser la Canon EOS 1300D, veremos que tiene una mayor ampliación efectiva del visor, mayor resolución de imagen y el sensor un poco mayor, algo que también ocurre con el ISO máximo y la velocidad de ráfaga. Todo ello a pesar de tener un menor volumen. Por contra la 1300D de Canon incluye conexión wifi debido a su menor antigüedad.

Pero es que la D3300 en cuanto a ampliación efectiva del visor, resolución de imagen y tamaño del visor es incluso mayor en ésta cámara que en otras de gama superior y precio más elevado de su competencia, como por ejemplo la Canon EOS 700D aunque ésta última nos ofrecerá una mayor movilidad de pantalla, además de ser táctil y una mejor grabación de sonido sin necesidad de incorporar un micrófono externo.

Si lo que queremos es tener una Nikon con wifi incorporado en la cámara, una mejor grabación de sonido y movilidad de pantalla e incluso GPS deberemos plantearnos si nos compensa pagar algo más por la Nikon D5300.

Conclusiones

La Nikon D3300 es una cámara perfecta para aficionados a la fotografía. Cumple equilibradamente con la difícil triangulación de calidad, facilidad de uso y precio, algo vital para iniciarnos en el mundo de las cámaras réflex. Nos va a permitir aprender y, a la vez, a disponer de un largo recorrido en el mundo de la fotografía.